lunes, 4 de noviembre de 2019

Bienvenidos a mi nuevo blog acerca de la ciencia

Qué es Ciencia:

 sedenomina ciencia a todo el conocimiento o saber constituido por una serie de principios y leyes que derivan de la observación y el razonamiento de un cúmulo de información y datos, los cuales son estructurados sistemáticamente para su comprensión.
En este sentido, la ciencia comprende varios campos de conocimiento y estudio que conllevan al desarrollo de teorías y métodos científicos particulares, tras los cuales se pueden obtener conclusiones objetivas y verificables.
La ciencia, además, está íntimamente relacionada con el área de las ciencias exactas (matemática, física, química, ciencias naturales) y la tecnología. De allí la importancia de los estudios científicos destinados a crear o perfeccionar la tecnología ya existente, a fin de alcanzar una mejor calidad de vida.
La palabra ciencia deriva del latín scientĭa, que significa ‘conocimiento’, ‘saber’.

Características

1. Fáctica: describe los hechos tal y como son.
2. Trasciende los hechos: descarta hechos, produce nuevos hechos y los explica.
3. Analítica: la ciencia intenta descubrir los elementos que componen cada totalidad, así como las interconexiones que explican su integración.
4. Especializada: es consecuencia del enfoque analítico.
5. Clara y precisa: la ciencia torna preciso lo que el sentido común conoce de manera confusa.
6. Comunicable: la ciencia es expresable y pública.
7. Empírica: la comprobación de las hipótesis implica la experiencia.
8. Metódica: la ciencia es planeada, los científicos saben lo que buscan y cómo encontrarlo.
9. Sistemática: el conocimiento científico es un sistema de ideas conectadas lógicamente entre sí.
10. General: el científico intenta exponer los universales que se esconden en el seno de los propios singulares.
11. Legal: la ciencia busca leyes de la naturaleza o de la cultura y las aplica.
12. Explicativa: los científicos procuran responder por qué ocurren los hechos y cómo ocurren.
13. Predictiva: la ciencia trasciende los hechos de experiencia imaginando cómo pudo haber sido el pasado y cómo podrá ser el futuro.
14. Abierta: no reconoce barreras que limiten el conocimiento.
15. Útil: la ciencia busca la verdad, y la utilidad es una consecuencia de su objetividad.

La historia de la ciencia

list][*]Historia de la ciencia:[/list]

A pesar de ser relativamente reciente el método científico (concebido en la revolución científica del siglo XVII), la historia de la ciencia no se interesa únicamente por los hechos posteriores a dicha ruptura. Por el contrario, ésta intenta rastrear los precursores a la ciencia moderna hasta tiempos prehistóricos.

La ciencia moderna tiene sus orígenes en civilizaciones antiguas, como la babilónica, la china y la egipcia. Sin embargo, fueron los griegos los que dejaron más escritos científicos en la Antigüedad.


Tanto en las culturas orientales como en las precolombinas evolucionaron las ideas científicas y, durante siglos, fueron muy superiores a las occidentales, sobre todo en matemáticas y astronomía.

Durante muchos años las ideas científicas convivieron con mitos, leyendas y pseudociencias (falsas ciencias). Así, por ejemplo, la astrología convivió con la astronomía, y la alquimia con la química. La astrología sostenía que los astros ejercen influencia real y física sobre nuestra personalidad (la astrología actual ya no lo sostiene así, ahora consiste en el estudio de la influencia simbólica sobre nuestra forma de ser). La alquimia, por su parte, tenía por objetivo encontrar la fórmula para convertir cualquier metal en oro y descubrir el elíxir de la eterna juventud. Ninguna de estas dos disciplinas (astrología y alquimia) aplica el método científico de forma rigurosa, y por tanto, aunque han modificado sus afirmaciones antiguas, no pueden llamarse ciencias.

Tras la caída del Imperio Romano de Occidente (476 dC), gran parte de Europa perdió contacto con el conocimiento escrito, y se inició la Edad Media. En la actualidad, es más común considerar el desarrollo de la ciencia como un proceso continuado y gradual, con sus antecedentes también medievales.

El Renacimiento (siglo XIV en Italia), llamado así por el redescubrimiento de trabajos de antiguos pensadores, marcó el fin de la Edad Media y fundó cimientos sólidos para el desarrollo de nuevos conocimientos. De los científicos de esta época se destaca Nicolás Copérnico, a quien se le atribuye haber iniciado la llamada revolución científica con su teoría heliocéntrica.


Hay historiadores de la ciencia que afirman que en realidad no hubo una sino muchas revoluciones científicas. Hay otros que sostienen que no ha habido ninguna revolución científica en la historia de la ciencia, es decir, que la ciencia se ha desarrollado sin sobresaltos, de manera uniforme.

De cualquier manera, haya habido o no una o más revoluciones científicas, entre los muchísimos pensadores más prominentes que dieron forma al método científico y al origen de la ciencia como sistema de adquisición de conocimiento, vale la pena destacar a Roger Bacon (1214 - 1294) en Inglaterra, a René Descartes (1596 - 1650) en Francia y a Galileo Galilei (1564 - 1642) en Italia. Éste último fue el primer científico que basó sus ideas en la experimentación y que estableció el método científico como la base de su trabajo. Por ello es considerado el padre de la ciencia moderna.

Desde entonces hasta hoy la ciencia ha avanzado a pasos agigantados. La ciencia se ha convertido en parte de nuestra cultura y va ligada al avance tecnológico. Es importante que la divulgación científica llegue a toda la sociedad. Para ello, además de los científicos, los medios de comunicación y los museos tienen un papel de vital importancia.

Filosofía de la ciencis

La efectividad de la ciencia como modo de adquisición de conocimiento ha constituido un notable campo de estudio para la filosofía. La filosofía de la ciencia intenta comprender el carácter y justificación del conocimiento científico y sus implicaciones éticas. Ha resultado particularmente difícil proveer una definición del método científico que pueda servir para distinguir en forma clara la ciencia de la no ciencia.


La más bella y profunda emoción que nos es dado sentir es la sensación de lo místico. Ella es la que genera toda verdadera ciencia. El hombre que desconoce esa emoción, que es incapaz de maravillarse y sentir el encanto y el asombro, está prácticamente muerto. Saber que aquello que para nosotros es impenetrable realmente existe, que se manifiesta como la más alta sabiduría y la más radiante belleza, sobre la cual nuestras embotadas facultades sólo pueden comprender en sus formas más primitivas. Ese conocimiento, esa sensación, es la verdadera religión.
.Albert Einstein.


En la actualidad, la posición generalizada es la naturalista, frente al fundacionalismo predominante en toda la tradición. Tanto es así que incluso podría considerarse una moda filosófica, desdibujando el sentido originario del naturalismo. Las características básicas del naturalismo original son, como señaló Quine en La naturalización de la epistemología, una posición no fundacionalista y multidisciplinaria. Mientras que el objetivo tradicional de la filosofía de la ciencia ha sido el de justificar y legitimar el conocimiento científico, el objetivo posterior es el de entender cómo se da tal conocimiento científico, entendido como actividad y empresa humana, utilizando para ello todos los recursos pertinentes, es decir, todas las disciplinas relevantes: biología, psicología, antropología, sociología, etc; e incluso economía y tecnología.



Distribución de la ciencia


Dentro de las ciencias, la ciencia experimental se ocupa solamente del estudio del universo natural ya que, por definición, todo lo que puede ser detectado o medido forma parte de él. En su investigación los científicos se ajustan a un cierto método, el método científico, un proceso para la adquisición de conocimiento empírico. A su vez, la ciencia puede diferenciarse en ciencia básica y aplicada, siendo esta última la aplicación del conocimiento científico a las necesidades humanas y al desarrollo tecnológico.

Algunos descubrimientos científicos pueden resultar contrarios al sentido común. Ejemplos de esto son la teoría atómica o la mecánica cuántica, que desafían nociones comunes sobre la materia. Muchas concepciones intuitivas de la naturaleza han sido transformadas a partir de hallazgos científicos, como el movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol o la teoría evolutiva de Charles Darwin.


Ciencias Formales: Estudian las formas válidas de inferencia, es decir, la Lógica - Matemática. Por eso no tienen contenido concreto, es un contenido formal en contraposición al resto de las ciencias fácticas o empíricas.


Ciencias Naturales: En ellas se encuadran las ciencias naturales que tienen por objeto el estudio de la naturaleza. Siguen el método científico: Astronomía, Biología, Física, Geología, Química, Geografía física.


Ciencias Sociales: Son todas las disciplinas que se ocupan de los aspectos del ser humano, es decir, la cultura y sociedad. El método depende de cada disciplina particular: Administración, Antropología, Ciencia política, Demografía, Economía, Derecho, Historia, Psicología, Sociología, Geografía humana, Trabajo social.
Mario Bunge (1983) clasifica la ciencia en función del enfoque que se da al conocimiento científico sobre el estudio de los procesos naturales o sociales (estudio de hechos), o bien, al estudio de procesos puramente lógicos y matemáticos (estudio de ideas), es decir, ciencia factual y ciencia formal.


La ciencia factual se encarga de estudiar hechos auxiliándose de la observación y la experimentación. Por ejemplo la física y la psicología son ciencias factuales porque se refieren a hechos que se supone ocurren en la realidad y, por consiguiente, tienen que apelar al examen de la evidencia empírica para comprobarlos. En conclusión, el objeto de estudio de la ciencia formal no son las cosas ni los procesos, sino las relaciones abstractas entre signos, es decir, se estudian ideas. Son ciencias formales la lógica y las matemáticas.

La ciencia en el mudo moderno

Actualmente todo profesional de la ciencia, investigadores, científicos, docentes, etc. entienden la ciencia como otro concepto evolucionado de la definición anterior. Siendo poco quisquillosos, ciencia es aquel conjunto de conocimientos ordenados, que se obtienen de la observación y el razonamiento (hasta aquí es exactamente lo mismo), pero que han de ser verificables y contrastables. El matiz aquí, es que la ciencia moderna le da un valor inmenso a la posibilidad de contrastar un hecho para poder verificarlo.
Además, para poder ser contrastado y verificado, los conocimientos han de ser comunicados, transmitidos. Como me gusta decir, la ciencia que no se comunica, no es ciencia. Y es que es indispensable poder transmitir un conocimiento para que otra persona pueda repetir un experimento o comprobar el hallazgo. Si éste no es comprobable puede quedarse en el mundo de las hipótesis y conjeturas, pero jamás en el de la ciencia.
Este punto es difícil de admitir por parte de la sociedad, incluyendo a la comunidad científica, quien se enfrenta todos los días a hechos que no son sencillos de comprobar debido a medios técnicos o por que no lo comprendemos. Sin embargo esta es una realidad aunque existan contradicciones en esta afirmación. Dichas contradicciones no son sino maneras de querer retorcer el hecho de que lo que no se puede verificar, a día de hoy, no es ciencia.

Método científico

Para crear conocimiento científico, desde hace ya mucho tiempo, usamos el «método científico». Esta es la forma de llamar a un proceso con unos pasos muy definidos para poder generar un hecho que ha sido observado, razonado y es verificable. El método científico es la herramienta más importante con la que cuenta todo profesional de la ciencia y es un concepto necesario para poder entender lo que es la ciencia en realidad. Nadie, repito, nadie que no conozca el método científico, lo que significa y en qué consiste entenderá jamás lo que es la ciencia.
El método científico, que en gran medida se lo debemos a Descartes, se basa en dos pilares fundamentales. El primero es que todo hecho que quiera ser científico debe ser reproducible. El segundo pilar es que todo hecho científico ha de ser susceptible a ser refutado, es decir, que puede descubrirse que es falso y por tanto, negar la idea que defendía el experimento. Eso quiere decir que un concepto científico que no puede ser repetido por otros científicos no es en realidad científico. Y también que un hecho científico que se descubre, al repetirlo, que no cumple con los mismos resultados obtenidos, ha de ser revisado ya que su resultado invalida la hipótesis de la que partía.
Con esto eliminamos como hechos científicos todos los «pues-funciona» que no sean reproducibles en las mismas condiciones. Esto pone en ocasiones en un serio aprieto a las ciencias de la salud que muchas veces juegan siempre a caballo entre lo que quiere ser ciencia y lo que es ciencia realmente. Y, por supuesto, esto es lo que usan muchas pseudociencias para poder venderse como tales en el mundo moderno.
  1. Pasos del método científico

Los pasos que componen al método científico, a grandes, rasgos son cinco:
  • Observación. Lo primero que debe realizar el investigador es observar detenidamente el fenómeno que desea estudiar. Para esto, analiza dicho fenómeno tal cual se lo encuentra en la naturaleza, valiéndose de sus propios sentidos.
  • Inducción. A partir de esto, el científico obtiene el principio particular de cada uno de los fenómenos analizados. A esto se lo conoce bajo el nombre de inducción.
  • Hipótesis. El siguiente paso es plantear una hipótesis, es decir, una proposición probable que se formula luego de la recolección de datos e información.
  • Experimentación. Es a partir de esta proposición que el científico orienta su investigación científica, realizando tantas pruebas como fueran necesarias, para internet probarla o refutarla.
  • Conclusiones. Luego de esto, se debe presentar una investigación en donde todos los pasos anteriores sean detallados y donde se expresen las conclusiones a las que se llegó luego del trabajo realizado.